Cronicas Dyonisiacas
jueves, 24 de julio de 2014
Jose Antonio. El pensador, humanista y conciliador.
Cuando miramos la historia de nuestro pasado reciente estamos adquiriendo el hábito del -etiquetamiento político, nadie nos es ajeno, nadie nos es indiferente, o se les considera partidarios o se les considera adversarios.
La noble misión del historiador es, desde luego, colocar el personaje en su contexto y estudiarlo y verlo ahí, en su medio. Pero hay una tarea más profunda que la del historiador que es la del pensador, la del filósofo de la historia; es esta una acción más a largo plazo, difícil de ejercitarla con acierto cuando los acontecimientos tienen una proximidad, pero es, sin duda, la tarea que va aquilatando con el paso lento del tiempo, lo que es valioso y lo que son sólo vanalidades pretéritas. Es aquí, en este ejercicio de filosofar la Historia, donde suele estar la ponderación y el buen juicio, porque no se sirve al nombre sino a la verdad, porque no se es partidista, sino analizador de situaciones; es aquí, en este noble oficio, donde el personalismo queda ensombrecido por la idea y donde el tópico no tiene sentido porque manda el silogismo.
Al filosofar sobre nuestra historia reciente, tan rica en acontecimientos y en nombres, tan llena de hechos y de datos, debe existir un principio que domine a todas las tentaciones, debe haber un heroísmo que permita la grandeza de servir con honestidad a la verdad; este principio es: rescatar del color del partido, de la esquina de las circunstancias a aquellos hombres que tuvieron en su quehacer –por encima de la circunstancia temporal- una ética a la que sirvieron, primeramente, porque no se prestaron nunca al oportunismo del trance. Y esta operación hay que hacerla para colocarlos en un lugar accesible a todos, porque sus ideas pueden ser patrimonio cultural de todos y, por tanto, base de la civilización
A mi me apena que hoy, después de tanto tiempo, exista el desconocimiento del José Antonio pensador y humanista y prevalezca el conocimiento del José Antonio político. A mi me apena que se vea en el joven líder de los años treinta a un revolucionario callejero y no se aprecie al pensador parlamentario o al ensayista agudo. Y, más que nada, me molesta que José Antonio sea el símbolo disputado por las distintas facciones falangistas que lo reclaman como fondo de sus pegatinas, como recortable de sus viñetas y como firmante de sus afirmaciones. Pienso que José Antonio se rebelaría hoy contra todo ese mercadillo sin suscribir ninguna de esas actitudes. Porque él, que recomendaba “llegar al amor por el camino de la inteligencia” –sin perder la elegancia y la compostura-, no aceptaría como método ordinario el cerrilismo y la vulgaridad, la pintada y el insulto, como mecanismos para “hacerse” con la patente del falangismo y con la imagen –incluso física- de José Antonio. Me parece, y lo he dicho antes de ahora, que esas actitudes resultan de lo más infecundas.
José Antonio no es depósito privado de un grupo, y su dimensión histórica no puede sujetarse a los límites de un partido político. Indalecio Prieto interpretó que “fusilar a José Antonio fue una crueldad y una equivocación de Largo Caballero” los juicios del socialista José Antonio Balbontín, los del embajador norteamericano Bowers –que conoció a José Antonio-. Los de José Rico Estasen) sacerdote y confesor de José Antonio en Alicante), los de Stanley G. Payne (el primer historiador extranjero que se preocupó de historiar seriamente esta figura), los de Hugo Thomas, etc.. y la de otros muchos que en ninguna forma pueden ser sospechosos de oportunismos de posguerra, ni de integrismo, ni de totalitarios, nos ponen en la pista de lo sugestivo al ofrecernos algo nuevo que se sale del convencional cliché que se ha fabricado de José Antonio.
A mi me parece, y lo digo con humildad intelectual pero con el íntimo convencimiento de quien ha estudiado el tema detenidamente, que José Antonio no puede ser ser patrono de ningún partido político y que quien así lo considera, comete el atropello de rebajarle en su calidad de pensador notable para ver en él sólo una faceta más pequeña y más sometida a la temporalidad. Con esta actitud se olvida al hombre que apunta –aunque no llegara a consolidarla- una nueva dimensión filosófica de la política. Su entendimiento en cuestiones fundamentales nos lo presentan más como creador de una escuela de pensamiento, en una línea de humanismo no marxista, con una solidez ética impresionante, que como el redactor de los 27 puntos de la Falange (que entre otras cosas, no los redactó José Antonio, sino Pedro Sainz Rodríguez. Esto ocurrió así para que la Falange no atacara a la monarquía y Sainz Rodríguez fue el intermediario. De este hecho,puede dar testimonio –aparte de don Pedro Sainz Rodríguez- el marqués de Dessio).
Por todo ello,es hora ya de ir dejando en paz al José Antonio ejecutivo, del que se usa el discurso acotado y la frase hecha, para empezar a descubrir al José Antonio apuntador de ideas geniales, señalador de caminos y conciliador. De este modo pasará a ser patrimonio de España en lugar de ser símbolo de un grupo. Así como Balmes o Donoso, Moro o Vitoria, Cánovas o Maeztu, se situará en ese estrato asequible a cualquiera, porque las fuentes de pensamiento no exigen identificaciones políticas.
Si los falangistas dejan de secuestrar a José Antonio, de utilizarlo como comodín de sus jugadas, y se afanan en buscar soluciones para ahora, desde una perspectiva de hoy, si dejan de preguntarle a José Antonio cuestiones concretas a la que no puede dar respuesta, le estarán haciendo un gran servicio, evitarán confundir a la opinión pública y serán útiles a la filosofía de la Historia, permitiéndole colocar al personaje en su verdadero sitio.
http://www.plataforma2003.org/sobre_ja/57_sja.htm
lunes, 21 de julio de 2014
Jose Antonio: entre Odio y Amor de Arnaud Imatz
La figura de José Antonio Primo de Rivera sigue siendo, como decía Antonio Gibello, esa gran desconocida, o lo era hasta la publicación de este libro.
Idolatrada por unos, denostada por otros, y, en el mayor de los casos, incomprendida.
Arnaud Imatz nos presenta en este riguroso estudio histórico, la figura del fundador de la Falange Española tal y como fue, con sus claros y oscuros, con sus dudas, con su increíble evolución ideológica que le hace apartarse del Fascismo por ser un movimiento ajeno a lo Español, una biografía apasionante, no apasionada.
El libro definitivo para comprender la compleja personalidad de José Antonio,una obra que hace que, los que amábamos al Fundador, lo queramos, además de con el corazón, con la cabeza, sin caer en apasionamientos absurdos.
El hombre al que ni las izquierdas ni las derechas entendieron por el sencillo motivo de que amaba a España en su totalidad , de frente, sin partidismos, desde lo mas profundo de su ser y, especialmente, a las clases mas desfavorecidas, reclamando para ellos Justicia Social.
Imatz nos acerca a José Antonio, nos lo muestra cercano, alejado del halo místico que la propaganda franquista fabricó, con multitud de anécdotas, hasta ahora poco conocidas.
Una obra especialmente recomendable para los jóvenes que desconocen todo de Primo de Rivera, que se acercan a Él, limpios de corazón y alejados de prejuicios, intentando buscar la verdad de quién fue, como vivió, como murió y la obra que nos lego a todos los Españoles.
Un ensayo imprescindible y definitivo sobre José Antonio y el Falangismo, escrito por un historiador aséptico y riguroso, sin giros rocambolescos, horizontal y rotundo.
Aquella pregunta que, hace años, dejó el poeta en el aire “¿Dónde fuiste, José Antonio, que te busco y no te encuentro?” queda totalmente resuelta, en el libro de Arnaud Imatz.
http://palabraobra.blogspot.com.es/2007/06/hemos-leido-jos-antonio-entre-odio-y.html
sábado, 19 de julio de 2014
El Ultimo Jose Antonio de Francisco Torres Garcia
las
principales características de la obra:
1ª) El rigor, lo que muestra que estamos ante un historiador honesto. La mayoría de las afirmaciones están fundamentadas documentalmente; a veces, el autor se permite plantear dudas o formular preguntas, que es la mejor manera de abrir caminos a la reflexión y a la investigación, igualmente rigurosas.
2ª) El libro pretende centrarse, evidentemente, en el último José Antonio, el de 1936, con sus dudas, ante la difícil situación de España, ante los tribunales… y ante la muerte, cuando intenta esa labor de sistematización que las circunstancias le habían impedido hasta ese momento. Pero la elección de este momento trágico, para el personaje y para España, no quiere decir que Francisco Torres no lleve a cabo frecuentes inmersiones en la evolución del personaje, tomando como referencia los mejores estudios: Moisés Simancas para la génesis del pensamiento, Pecharromán para la biografía, Arnaud Imatz para el intento de comprender la totalidad…
3ª) El libro que presentamos hace frente a los mitos (propios y ajenos) y a los anti-mitos (también propios y ajenos), a los que luego aludiré. En gran parte, ese ha sido el motivo de que para mí el libro haya significado ese redescubrimiento al que me he referido.
4ª) A la vez que riguroso, estamos ante un libro entusiasta, pero sin panegíricos. Las opiniones del autor pueden ser o no compartidas como tales opiniones, pero no cabe la menor duda de que está escrito por un joseantoniano del siglo XXI. Por ello, intenta y consigue ser ecuánime, objetivo.
5ª) Ese entusiasmo no le conduce a la ucronía (que hubiera pasado si…) ni a la utopía (lo que no es posible). Es, también, un libro realista.
Analizadas las características esenciales, entremos en aspectos concretos, como los mitos y anti-mitos que refuta documentalmente el auto:
- El mito de las relaciones estrechas o, por el contrario, de franca antipatía, entre Franco y José Antonio.
- El de que el Caudillo no prestó todo su apoyo para los intentos de liberación.
- El de la simpatía de Indalecio Prieto por José Antonio.
- El de la bondad de corazón de los anarquistas o del sindicalista Ángel Pestaña.
- El de la orden comunista estrictamente para el asesinato.
- El propio mito de la elevación al santoral de José Antonio y la realidad de por quiénes fue llevado a cabo.
- El mito de que Hedilla no era partidario de la Unificación.
- El mito de la comprensión de la doctrina de José Antonio por parte de un gran número de los falangistas de primera hora (“se movían con escasa formación”, dice el autor) o de los recién llegados en el 36 (se movían “más por instinto”).
En otro orden de cosas, me gustaría añadir unas palabras sobre diferentes aspectos históricos e ideológicos de la obra de Torres. Entre los primeros, un tema poco estudiado, como es el de la intervención de los juanistas o del propio Indalecio prieto en la deformación de datos; o la publicación del contenido de las actas del Consejo Nacional de FE de las JONS en Salamanca, en los días previos a la Unificación; y, en plena guerra, la verdad completa sobre la prohibición de radiar un discurso de José Antonio, que se debió al monárquico Vicente Gay, hombre de Nicolás Franco, que fue destituido por el propio Caudillo y, a la vez, frenó los procesos a los falangistas desobedientes la prohibición.
Sobre Francisco Franco, que no era falangista, no se cae ni en el oportunismo del anti ni en el fervor de la identificación; así, se dice que “tenía un conocimiento limitado de las propuestas de José Antonio a través de las tesis de Víctor Pradera”, pero se reconoce que, gracias a él, varias generaciones de españoles fueron educados en lo joseantoniano, en el Frente de Juventudes y en la Sección Femenina.
En cuanto a los propios seguidores, los falangistas, se deja evidencia de que la división no es cosa de nuestros días… Podemos leer los enfrentamientos entre ellos, las discusiones, las ambiciones y las conductas honestas; la realidad es que, con la creación del mito, la consecuencia inmediata fue la congelación de la ideología; la mayoría se limitaron a repetir un “José Antonio dijo…” y, en cambio, fueron escasos los que se dedicaron a construir a partir de los presupuestos joseantonianos. Como dijo Enrique de Aguinaga, “La Falange es José Antonio y con él murió”; otros proyectos, como el de Arrese, ya no eran de José Antonio, aunque sí pudieran serlo de un sector importante de falangistas.
Con respecto a los aspectos ideológicos, el autor sostiene que, más que una evolución de José Antonio, se da un desarrollo y una agregación a lo largo de sus escritos y discursos. El Fundador pretendió, sobre todo, una serie de redefiniciones de conceptos clave (Patria, justicia, democracia, Estado, sindicatos…), que quedaron inconclusas con su muerte, sin que nadie se atreviera a continuar su labor. Por ello, podemos encontrar “aparentes contradicciones”, “antinomias sin resolver” y cierta “ambigüedad interpretativa”. Como ya hemos dicho, precisamente la mitificación que llevaron a cabo los propios falangistas “contribuyó indirectamente a congelar el pensamiento joseantoniano”. Lo que queda claro es que la propuesta de José Antonio consiste, esencialmente, en “una nueva forma de humanismo”.
Permitidme, para terminar, que mencione las palabras finales del libro, escritas para nuestros días, y que definen nuestra tarea, si es que sabemos acercarnos a ese clásico que fue José Antonio, no con actitud de copia sino con afán de adivinación:
“Lo que subyace en todo el planteamiento de José Antonio es su intención de impulsar un cambio, de invertir el aparente curso inflexible de la imposición de lo que hoy llamamos el pensamiento único o el pensamiento políticamente correcto, de los efectos de la modernidad mal definida como progresista (…) De ahí que la clave de su arquitectura política sea su concepción del hombre. Un hombre que necesita renovarse a sí mismo, hacer su propia revolución interior, rebelarse frente a las tendencias individualistas e introspectivas, salir del nihilismo, del consumismo y la alienación, ser elemento activo y no pasivo de su comunidad política. Solo si se produce esa primera revolución, de la que es expresión el contenido ético y moral que alienta toda la construcción joseantoniana y que ha resultado ser la base d su capacidad de atracción, se podrá realizar la segunda revolución”.
Gracias a Francisco Torres García por su libro.
Porque con esta obra se ha prestado un gran servicio a los joseantonianos, se ha dado la oportunidad de conocer a José Antonio a los jóvenes que lo lean y, sobre todo, se ha prestado un nuevo y gran servicio a España y, por qué no, a la Europa a la que pertenecemos.
http://www.plataforma2003.org/colaboraciones/27_manuel-parra-presentacion-el-ultimo-joseantonio.htm
1ª) El rigor, lo que muestra que estamos ante un historiador honesto. La mayoría de las afirmaciones están fundamentadas documentalmente; a veces, el autor se permite plantear dudas o formular preguntas, que es la mejor manera de abrir caminos a la reflexión y a la investigación, igualmente rigurosas.
2ª) El libro pretende centrarse, evidentemente, en el último José Antonio, el de 1936, con sus dudas, ante la difícil situación de España, ante los tribunales… y ante la muerte, cuando intenta esa labor de sistematización que las circunstancias le habían impedido hasta ese momento. Pero la elección de este momento trágico, para el personaje y para España, no quiere decir que Francisco Torres no lleve a cabo frecuentes inmersiones en la evolución del personaje, tomando como referencia los mejores estudios: Moisés Simancas para la génesis del pensamiento, Pecharromán para la biografía, Arnaud Imatz para el intento de comprender la totalidad…
3ª) El libro que presentamos hace frente a los mitos (propios y ajenos) y a los anti-mitos (también propios y ajenos), a los que luego aludiré. En gran parte, ese ha sido el motivo de que para mí el libro haya significado ese redescubrimiento al que me he referido.
4ª) A la vez que riguroso, estamos ante un libro entusiasta, pero sin panegíricos. Las opiniones del autor pueden ser o no compartidas como tales opiniones, pero no cabe la menor duda de que está escrito por un joseantoniano del siglo XXI. Por ello, intenta y consigue ser ecuánime, objetivo.
5ª) Ese entusiasmo no le conduce a la ucronía (que hubiera pasado si…) ni a la utopía (lo que no es posible). Es, también, un libro realista.
Analizadas las características esenciales, entremos en aspectos concretos, como los mitos y anti-mitos que refuta documentalmente el auto:
- El mito de las relaciones estrechas o, por el contrario, de franca antipatía, entre Franco y José Antonio.
- El de que el Caudillo no prestó todo su apoyo para los intentos de liberación.
- El de la simpatía de Indalecio Prieto por José Antonio.
- El de la bondad de corazón de los anarquistas o del sindicalista Ángel Pestaña.
- El de la orden comunista estrictamente para el asesinato.
- El propio mito de la elevación al santoral de José Antonio y la realidad de por quiénes fue llevado a cabo.
- El mito de que Hedilla no era partidario de la Unificación.
- El mito de la comprensión de la doctrina de José Antonio por parte de un gran número de los falangistas de primera hora (“se movían con escasa formación”, dice el autor) o de los recién llegados en el 36 (se movían “más por instinto”).
En otro orden de cosas, me gustaría añadir unas palabras sobre diferentes aspectos históricos e ideológicos de la obra de Torres. Entre los primeros, un tema poco estudiado, como es el de la intervención de los juanistas o del propio Indalecio prieto en la deformación de datos; o la publicación del contenido de las actas del Consejo Nacional de FE de las JONS en Salamanca, en los días previos a la Unificación; y, en plena guerra, la verdad completa sobre la prohibición de radiar un discurso de José Antonio, que se debió al monárquico Vicente Gay, hombre de Nicolás Franco, que fue destituido por el propio Caudillo y, a la vez, frenó los procesos a los falangistas desobedientes la prohibición.
Sobre Francisco Franco, que no era falangista, no se cae ni en el oportunismo del anti ni en el fervor de la identificación; así, se dice que “tenía un conocimiento limitado de las propuestas de José Antonio a través de las tesis de Víctor Pradera”, pero se reconoce que, gracias a él, varias generaciones de españoles fueron educados en lo joseantoniano, en el Frente de Juventudes y en la Sección Femenina.
En cuanto a los propios seguidores, los falangistas, se deja evidencia de que la división no es cosa de nuestros días… Podemos leer los enfrentamientos entre ellos, las discusiones, las ambiciones y las conductas honestas; la realidad es que, con la creación del mito, la consecuencia inmediata fue la congelación de la ideología; la mayoría se limitaron a repetir un “José Antonio dijo…” y, en cambio, fueron escasos los que se dedicaron a construir a partir de los presupuestos joseantonianos. Como dijo Enrique de Aguinaga, “La Falange es José Antonio y con él murió”; otros proyectos, como el de Arrese, ya no eran de José Antonio, aunque sí pudieran serlo de un sector importante de falangistas.
Con respecto a los aspectos ideológicos, el autor sostiene que, más que una evolución de José Antonio, se da un desarrollo y una agregación a lo largo de sus escritos y discursos. El Fundador pretendió, sobre todo, una serie de redefiniciones de conceptos clave (Patria, justicia, democracia, Estado, sindicatos…), que quedaron inconclusas con su muerte, sin que nadie se atreviera a continuar su labor. Por ello, podemos encontrar “aparentes contradicciones”, “antinomias sin resolver” y cierta “ambigüedad interpretativa”. Como ya hemos dicho, precisamente la mitificación que llevaron a cabo los propios falangistas “contribuyó indirectamente a congelar el pensamiento joseantoniano”. Lo que queda claro es que la propuesta de José Antonio consiste, esencialmente, en “una nueva forma de humanismo”.
Permitidme, para terminar, que mencione las palabras finales del libro, escritas para nuestros días, y que definen nuestra tarea, si es que sabemos acercarnos a ese clásico que fue José Antonio, no con actitud de copia sino con afán de adivinación:
“Lo que subyace en todo el planteamiento de José Antonio es su intención de impulsar un cambio, de invertir el aparente curso inflexible de la imposición de lo que hoy llamamos el pensamiento único o el pensamiento políticamente correcto, de los efectos de la modernidad mal definida como progresista (…) De ahí que la clave de su arquitectura política sea su concepción del hombre. Un hombre que necesita renovarse a sí mismo, hacer su propia revolución interior, rebelarse frente a las tendencias individualistas e introspectivas, salir del nihilismo, del consumismo y la alienación, ser elemento activo y no pasivo de su comunidad política. Solo si se produce esa primera revolución, de la que es expresión el contenido ético y moral que alienta toda la construcción joseantoniana y que ha resultado ser la base d su capacidad de atracción, se podrá realizar la segunda revolución”.
Gracias a Francisco Torres García por su libro.
Porque con esta obra se ha prestado un gran servicio a los joseantonianos, se ha dado la oportunidad de conocer a José Antonio a los jóvenes que lo lean y, sobre todo, se ha prestado un nuevo y gran servicio a España y, por qué no, a la Europa a la que pertenecemos.
http://www.plataforma2003.org/colaboraciones/27_manuel-parra-presentacion-el-ultimo-joseantonio.htm
Cuando
se creía que casi todo estaba dicho en la biografía de José Antonio
Primo de Rivera el profesor Francisco Torres - See more at:
http://www.diarioya.es/content/francisco-torres-publica-%E2%80%9Cel-%C3%BAltimo-jos%C3%A9-antonio%E2%80%9D#sthash.qbZEdzr3.dpuf
Cuando
se creía que casi todo estaba dicho en la biografía de José Antonio
Primo de Rivera el profesor Francisco Torres - See more at:
http://www.diarioya.es/content/francisco-torres-publica-%E2%80%9Cel-%C3%BAltimo-jos%C3%A9-antonio%E2%80%9D#sthash.qbZEdzr3.dpuf
Las Mentiras sobre el Avión Derribado MH17 en Ucrania
Hay cosas que me resultan muy difíciles
de digerir, pero que el gobierno ucraniano afirme categóricamente que
las milicias pro-rusas han derribado el Boeing 777 de Malasia Airlines,
no me lo trago. Esto tiene toda la pinta de ser un evento de falsa
bandera para provocar una crisis mundial, afortunadamente, no han
conseguido su propósito y desafortunadamente hay casi 300 personas
muertas.
Evidentemente, si expongo mi punto de
vista, tendré que argumentarlo con razones por las cuales sospecho que
todo es un complot, bien, vamos a ello.
1.- Los separatistas Ucranianos no disponen de tecnología para derribar un avión a 33.000 pies, solo disponen de misiles antiaéreos portátiles
capaces de derribar aviones a muy baja cota o helicópteros,
concretamente el sistema de misiles Igla, no existe ninguna evidencia de
que las milicias separatistas dispongan de misiles SAM o Buk, que
requieren una enorme infraestructura y conocimientos para su correcta
utilización.
2.- El ejército regular de Kiev, TIENEN sistemas misiles antiaéreos de gran alcance tipo Buk
capaces de derribar aviones a 33.000 pies e incluso más cota, este
sistema requiere de enormes camiones con radares y plataformas de
misiles móviles grandes.
3.- El Ejercito de Kiev TRANSPORTO EL DÍA ANTES las plataformas Buk
antiaéreas para ser utilizadas contra el avión civil MH17,
concretamente, fue transportado a los alrededores de Donetsk donde
fueron utilizados, según fuentes.
4.- Está prohibido sobrevolar Ucrania, según fuentes que indico la aviación mundial sabía del riesgo, ¿Por qué no prohibieron a los aviones Europeos sobrevolar esta zona tan peligrosa?
5.- El día antes del evento, Ucrania, hace un llamamiento mundial indicando que los rusos habían derribado un avión militar ucraniano
6.- El Boeing 777 es derribado justo unas horas después de que EE.UU. aplicase otra ronda de sanciones sobre Rusia, si hubiese sido al revés, quizás dichas sanciones no se hubieran tomado o se hubiesen pospuesto a una nueva investigación.
7.- El Avión de Vladimir Putin había pasado 35 minutos antes por la zona
del incidente, los colores de los aviones rusos presidenciales y los de
Aeroflot (rusos) son similares a los de Malasia (Azul, Blanco, Rojo)
¿querían derribar el avión de Vladimir Putin o un avión Ruso civil?
8.- En el avión MH17 había 100 expertos mundiales sobre el SIDA,
entre ellos, importantes investigadores que solicitaban el acceso al
tercer mundo de los tratamientos del SIDA y su reducción de precios a la
industria farmacéutica para hacer tratamientos accesibles. ¿Una muerte
oportuna?…
Cada hora salen nuevas pruebas que
apuntan al gobierno de Ucrania como máximo responsable de la masacre,
cada minuto los medios de comunicación de masas afirman que fueron los
Rusos, usted ¿Qué opina?
http://www.mundodesconocido.es/las-mentiras-sobre-el-avion-derribado-mh17-en-ucrania.html
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jueves, 17 de julio de 2014
Comenzando este Blog
Estimados lectores presentes y futuros de este humilde Blog:
Comienzo estas Cronicas Dyonisiacas para sacar de mi interior una necesidad largo tiempo pensada, escribir y nada mas que escribir, sobre cualquier tema que me interese ya sea Politíca, Historia, Literatura, Cine, Música...etc y poder interactuar con gente sobre variados temas y ojala tener debates interesantes sobre ellos. Comienzo esto con gran interes y profunda emocion y veremos que nos depara este Blog, mi primer Blog, que espero vaya bien y os guste sus contenidos. Muchas Gracias y os espero aqui en Cronicas Dyonisiacas!!
Comienzo estas Cronicas Dyonisiacas para sacar de mi interior una necesidad largo tiempo pensada, escribir y nada mas que escribir, sobre cualquier tema que me interese ya sea Politíca, Historia, Literatura, Cine, Música...etc y poder interactuar con gente sobre variados temas y ojala tener debates interesantes sobre ellos. Comienzo esto con gran interes y profunda emocion y veremos que nos depara este Blog, mi primer Blog, que espero vaya bien y os guste sus contenidos. Muchas Gracias y os espero aqui en Cronicas Dyonisiacas!!
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